Hoy, mientras realizaba una contemplación, se juntaron algunas ideas que han deambulado por mi atención por mucho tiempo y el pensamiento se concretó en este concepto: “Mientras no alcancemos la Maestría Interior seguiremos siendo títeres de la Inteligencia Cósmica”. Es interesante cómo llegan a fundirse, súbitamente, las ideas. Son como piezas de un rompecabezas que, en un momento dado, se juntan como magnetos y dan forma a un concepto preciso, corto y directo. El mismo mensaje puede llegar en diferentes etapas del proceso con una energía diferente que alimenta la alineación práctica con el concepto. El trabajo más importante inicia después de recibir el mensaje. Para eso hay que desmenuzar las diferentes capaz dimensionales de la conciencia empezando, quizás, por el análisis de la mente racional. Entonces, hay que iniciar preguntando: ¿Qué es la Maestría Interior? ¿Qué es la Inteligencia Cósmica? ¿De qué manera somos títeres? ¿Qué hay que hacer para lograr la realización interior? ¿Qué importancia tiene eso para cualquier ser humano?

A través de la palabra escrita sólo se podría lograr una comprensión racional del tema y, bueno, es un inicio. No pensemos que ese es el destino final ya que es apenas una forma de dar el primer paso en el camino. Realizaré el ejercicio de responder esas preguntas desde el ser que he logrado integrar hasta el momento.

  1. ¿Qué es la Maestría Interior? Maestría se refiere a lograr un dominio de algo, conocerlo de tal manera que se lo entiende y se lo domina. Todo lo que se refiere a “Interior” se relaciona con las dimensiones del Alma y del Espíritu, pasando por la comprensión de la estructura psicológica de la personalidad hasta llegar al estado de trascendencia de la dualidad y la fusión con la unidad de Todo lo que Es.
  2. ¿Qué es la Inteligencia Cósmica? Sin duda puede haber muchas percepciones y conceptos de esto. Puedo aportar diciendo que se puede pensar de esto como una matriz, geométrica y matemática, divina que genera rayos de energía que penetra en el inconsciente colectivo afectando un patrón de comportamiento que resulta de la interacción entre esa energía sutil y el campo electro-magnético de cada individuo. El campo electro-magnético de cada individuo es parte de esa red infinita que nace de la matriza cósmica con infinitas posibilidades de manifestación. Por ende, esa energía (rayos cósmicos) afecta de formas distintas a distinos seres.
  3. ¿De qué manera somos títeres? La ignorancia nos hace creer que tenemos control sobre qué somos y el destino que forjamos. Se puede entender el libre albedrío desde varios ángulos. Uno es lo que pensamos, en general, la mayor parte de seres humanos de occidente en el que creemos tener libre albedrío para escoger qué hacer con nuestras vidas. Diría que es una creencia de nuestro ego para sentir que tiene algo de poder. Otra perspectiva que surgió en mi camino es que mientras más conscientes y despiertos estamos menos de este libre albedrío tenemos ya que nos vamos dando cuenta de que servimos un solo propósito que es el propósito del Espíritu. Por otro lado, mientras más reconocemos ese potencial interior y más nos acercamos a la semilla de nuestra creación, más experimentamos una libertad sin límites en la que nos damos cuenta de que lo del libre albedrío es un juego de la razón. Entonces, lo de títeres se refiere, realmente, a la manera desenchufada de nosotros mismos y del cosmos en la que vivimos, creyendo que movemos las piezas de nuestro ajedrez sin darnos cuenta de que es una respuesta a fuerzas, internas y externas, que están más allá de nuestra comprensión racional.
  4. ¿Qué hay que hacer para lograr la realización interior? Pensé que sería la respuesta más compleja pero al contemplarlo resultó siendo la más sencilla: “aprender a escuchar y seguir los dictados del corazón”. De aquí se puede desprender la siguiente pregunta: ¿cómo podemos distinguir los dictados verdaderos del corazón? Pues, esto sí es un poco más complicado de contestar pues no se trata de una frase sino de un proceso en el que vamos rompiendo nuestra idea de nosotros mismos en mil pedazos para dejar surgir ese interior atrapado por el condicionamiento. La herramienta más poderosa en este proceso es el discernimiento objetivo y desprendido de creencias. Para desarrollar el discernimiento necesitamos aprender a meditar o una forma de relacionarnos con el interior que se va fortaleciendo conforme rompemos el caparazón de la estructura mental que nos gobierna. Tras miles de momentos de ir hacia el interior, de pronto, logramos darnos cuenta de cuál es la diferencia entre la voz del ego y la voz del alma. Por lo general, es una voz que viene de manera intuitiva, repentina, concisa, muy clara, es abstracta la mayor parte del tiempo pero también puede ser muy puntual. Recién cuando logremos distinguir la manera en que aparece es que podremos seguir los dictados del corazón de manera más consciente.
  5. ¿Qué importancia tiene esta maestría interior para cualquier ser humano? Supongo que todo depende del nivel de conciencia con el que se nace y el potencial de desarrollo que se tenga. Puedo decir que a esa maestría interior es hacia la que necesitamos apuntar todos y que cada quien, consciente o inconscientemente, trabaje en sí mismo desde lo que ha venido a experimentar en este ciclo de su existencia.

Como conclusión de esta breve reflexión podría decir que lograr la maestría interior es un viaje de la conciencia que presenta todos los colores del espectro posibles. Desde el punto en el que estemos en este viaje es importante hacernos responsables de lo que escogemos hacer para alinearnos con nuestra naturaleza interna. La lucha con los lados oscuros, el ego y la ilusión, es muy tenaz y a lo largo del viaje, el auto-engaño nos puede costar caro. Hay personas que viven más en su máscara negando su realidad interior. Hay personas que han descubierto caminos para llegar al interior y van comprendiendo los parajes del viaje. Donde sea que estemos, no nos aferremos a las ideas o pensamientos, a las formas que toman nuestros hábitos. Dejemos puertas abiertas para ver las cosas desde nuevas perspectivas. Mientras más escalamos en la multidimensionalidad de la conciencia, más abstractos se vuelven los conceptos. Lo abstracto abarca un “todo” de manera perceptiva. Si estamos aquí, ahora, en esta dimensión, en esta época, es porque tenemos una oportunidad para despertar más ascelerada que otras épocas. La energía que nos envuelve, las cosas que no conocemos que están sucediendo en el cosmos y que nos afectan de forma directa, la cantidad de información, buena y mala, que fluye en todos lados nos invita a desarrollar el discernimiento y a generar un cambio de raíz, en nosotros y en el mundo.

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