edLa meditación es, sin lugar a duda, la herramienta más poderosa para contactarse con el mundo interior y otras dimensiones. Existen innumerables técnicas de meditación que tienen propósitos diferentes pero que, a la final, sirven para llegar a un mismo punto: la iluminación, la trascendencia de la ilusión y un contacto auténtico con el ser interior. Lo que haré aquí es compartir, desde mi experiencia y perspectiva, las formas en que me ha servido el trabajo interior a través de la meditación, la contemplación y la introspección.

Realmente, hay tantas formas en que se puede meditar que, en diferentes circunstancias, se puede usar formas alternativas para medir los resultados. La respiración es la base de todo este trabajo interior. Se puede iniciar con respiraciones de dos tiempos (inhalar y exhalar), tres tiempos (inhalar, sostener, exhalar) y cuatro tiempos (inhalar, sostener, exhalar, sostener). Se puede hacer Nadi Shodhana Pranayama, inhalando por una fosa nasal, sosteniendo esta fosa nasal luego de meditacioninhalar y exhalar por la otra fosa nasal. De ahí se inhala por la que se acaba de exhalar y se exhala por la otra. Es muy refrescante, conecta el cerebro intuitivo con el racional porque dirige la inhalación de la fosa nasal al lado opuesto del cerebro. Es así que inhalar por la fosa nasal izquierda afecta al lado derecho del cerebro y sucede al revés inhalando con el lado derecho. Esto es muy bueno realizar antes de iniciar la meditación para sentirse vitalizado y conectado. También existen Mudras (posiciones de las manos) y Mantras que se pueden recitar durante la meditación. Luego cada quien puede incorporar a su práctica diaria lo que mejor le funcione. Lo importante es darse el tiempo para sentarse en silencio, al menos, unos 20 minutos diarios y, cuando haya como, meditar más largo.

La mayor parte del tiempo, cuando estoy sola y me siento a meditar, busco vaciarme. Al inicio, cuando cierro los ojos, la bulla del pensamiento suele estar muy alta pero, conforme respiro y enfoco la atención, voy encontrando el silencio. Es maravilloso lograr el silencio y, cuando se puede, el vacío. Hace años cuando inicié, no podía quedarme con los ojos cerrados ni 5 minutos. Me parecía aburrido. Tenía la sensación de que desperdiciaba mi tiempo y prefería ponerme hacer cosas pendientes. Pero insistí e insistí hasta que le fui encontrando un sentido. Al inició, hacerlo sola era muy duro porque se me hacía eterno un minuto, ni se diga 5. Esto era resultado del estilo de vida al que estaba meditacion1acostumbrada, enfocada hacia afuera. Empecé a tener experiencias muy inusuales como escuchar voces o estar en contacto con seres de luz. Eso lo hizo mucho más atractivo aunque no sea el propósito principal de la meditación. De pronto encontré que eran voces familiares que habían estado presentes en mi vida pero que no les daba mucha importancia. Ahora empezaron a tener mucha más importancia porque las escuchaba con más claridad. Durante mi entrenamiento acudí a algunos de mis profesores para hacer terapia y me quedé impresionada de la manera en que al hacerlo con los ojos cerrados y dejando que surja toda una vastedad de imágenes, me revelaban información impresionante y necesaria para ir sanando mis heridas internas. Hay personas que no pueden visualizar imágenes, pero pueden oler cosas, sentir o escuchar. Existen algunas maneras de experimentar el proceso interno, el visual es el más común pero no funciona para todo el mundo. La meditación, la visualización y el proceso interno van de la mano. Hay que irse resolviendo internamente para poder lograr períodos más largos de silencio y paz interior. El camino, generalmente, es largo. He conocido gente que ha meditado por años y no parece haber avanzado mucho, en su proceso de transformación, porque se quedan estancadas en la satisfacción irreconciliable del ego. También he conocido personas que han sido transformadas por la meditación y el trabajo interior. No sé de qué dependa que unos puedan caminar más rápido que otros, quizás el uso de facultades como la inteligencia y el sentido común. Quizás es la disciplina en la indagación y el discernimiento que les lleva a romper sus propias limitaciones y abrir la mente.

Hay un tema que creo que es importante abordar, en este punto, y es considerar la misión del alma y su relación con las tendencias naturales en cada persona. Pensaba el otro día que si el propósito común es lograr el despertar de la conciencia y la realización espiritual, entonces, ¿por qué tenemos caminos tan diferentes como humanos nacen en el planeta? Lo que he logrado vislumbrar, por Abstract earth hoovering over an open hand with sky backgroundel momento, es que las tendencias naturales que cada persona tiene reflejan el camino por el cual el alma necesita caminar, en la materia, para lograr el aprendizaje que necesita. Un problema grande que existe, debido a la desconexión que la mayoría tiene de sí misma, es que no conocen sus tendencias naturales. Pueden quizás tener claro qué colores les gusta y cuáles no, pueden tener claro qué comida es su favorita, pero es alta la cantidad de gente que no está haciendo de su vida aquello que le llena tanto a nivel profesional como personal. Entonces, la meditación invita a realizar un proceso interno para aprender a escucharse y dejar que salga, no solo lo pendiente y escondido como una represión de lo negativo, sino que también permite salir la represión de lo sublime. Las tendencias naturales, que nos llenan y realizan, son las que el alma ha escogido esta vida para lograr el aprendizaje que necesita. Es importante que lo cumplamos, que nos despojemos de todo lo que se espera de nosotros y empecemos a realizar lo que es natural para nosotros. Hay una gran diferencia entre lo uno y lo otro. Creo que es otro buen momento para, con un ejemplo, dar un poco de luz a estos estados de conformismo que opacan nuestra alegría. Cuando fui a la Universidad no tenía la menor idea de qué quería estudiar. Me gustaba la psicología y la filosofía pero no veía qué podía hacer con eso. Estudié administración de empresas, psicología e idiomas. Lo único que me gusto de la carrera administrativa fue el cálculo, las estadísticas y despejar fórmulas en micro-economía. Realmente descubrí un amor por la matemática así que pensé que estaba en el camino correcto. Me gustaba más la psicología pero cuando llegué a una materia: psychological testing (pruebas psicológicas) me decepcioné y tampoco me gustó el laboratorio, haciendo experimentos educativos con las ratas blancas. Me encantó estudiarestudiar idiomas, tenía cierta facilidad. No encontraba la manera en que estas carreras se puedan juntar. No recuerdo en qué año de los estudios tomé un curso de filosofía. Simplemente, me encantó, pero no me veía haciendo una profesión de la filosofía. Regresé al Ecuador e incursioné en el mundo administrativo. Trabajé en un banco, en una multinacional y en la gerencia de una radio. Hacía mi trabajo de forma medio rutinaria y mecánica. No conocía lo que era sentirse realizada con el trabajo. Esto era lo único que conocía y no podía compararlo con algo diferente que me deje saber lo que se siente hacer lo que le llena a uno. Así pasaron los años y noté que lograba formar buenos equipos de trabajo a donde iba. Me agradaba más el lado humano del trabajo que la parte administrativa que realizaba. Además, me estaba realizando con mi hobby (hacer radio). Lo veía así, como un hobby, no como una posible profesión. Finalmente, había estudiado administración, no comunicación. Eso hacía que mi relación con lo que hacía sea diferente. Un buen día, una cliente me hizo llegar una revista argentina, “Gente“, que tenía un artículo sobre el new age, la medicina alternativa, la meditación y así unía todo en un solo paquete. Eso me hizo abrir los ojos y después de mi experiencia con Bernd, que he mencionado en otros artículos, tuve un impulso gigantesco por atar cabos y seguir los dictados del corazón. Vendí todo, renuncié a mis trabajos y me fui a estudiar nuevamente. Todo, absolutamente todo fluyó para que se dé y me encantó cada cosa que hice. No implicaba más esfuerzo que levantarme y conducir al Instituto. Descubrí un mundo increíble que ni siquiera me imaginaba que podía existir. Desde ese día mi trabajo me llena en todo sentido. No tengo horario y, respetando la energía y las necesidades de mi cuerpo por descansar, puedo quedarme hasta bien tarde haciendo algo relacionado con mi trabajo (como escribir este artículo, por ejemplo). El cambio entre lo que era mi vida mientras estuve en el mundo administrativo y lo que fue después ni siquiera puede ser comparado. Seguro que si me quedaba en el mundo financiero estaría mejor económicamente pero quizás llena de estrés, con un vacío interno que no es el vacío de la meditación sino de la insatisfacción. Eso solo puedo especular pero conociendo lo que conozco ahora, es muy probable que así sea como me hubiese sentido. Entonces, así me di cuenta lo que era natural para mí. Eso me llegó a los 28 años recién y luego de sentirme sin mayor alegría con lo que hacía.

meditacion2Entonces, la meditación, la introspección y la contemplación interior definitivamente ayudan para descubrir las tendencias naturales y, por ende, apoya la realización. Esto es solo una pequeña parte de todo lo que la meditación puede aportar. Hay muchas etapas que se pasan cuando se inicia la práctica. Lo que se tiene que tener en mente es que no todo lo que se percibe es exactamente lo que se cree. Mientras no tengamos nuestros filtros de percepción purificados, veremos las cosas con ese lente ilusorio. No deseo decir, con esto, que desconfíes de lo que percibes, sino ponerte en alerta y que tengas claro que, generalmente, vemos las cosas desde una óptica condicionada. Algunas veces seguro que recibirás información que venga de fuentes de alta vibración y otras serán tu proyección. La labor a realizar es aprender a discernir y para eso hay que despertar el observador interior que es totalmente neutral. Esto es bastante trabajo, el discernimiento puede tomar años pues mientras se perciba algo dentro de un círculo de pensamiento, solo se verá dentro del círculo, no más allá. He sido muy crítica y muy escéptica con las experiencias que he vivido y eso me ha servido para pulir más la percepción. Eso viene de saber que aunque esté recibiendo algo, internamente, mi condicionamiento lo puede distorsionar. ¿Cómo será ver las cosas tal y como son? ¿Sin prejuicios ni ideas preconcebidas? ¿Sin dogmas ni creencias limitantes? ¿Cómo será ver las cosas con una mente libre, totalmente libre? ¿Cómo se sentirá la esencia de todas las cosas? Esto sólo se sabrá cuando hayamos llegado a ese punto y lo sabremos con total certeza. Mientras tanto necesitamos caminar con disciplina y constancia en esta búsqueda interna de nuestro verdadero ser.

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