Uno de los antónimos de la integridad es la corrupción. Considerando que vivimos en un mundo de dualidad, necesitamos comprender que no existe la noche sin el día ni  el bien sin el mal, no existe la mentira sin la verdad y, por ende, no existe la integridad sin la corrupción. Lo que necesitamos hacer es observar las consecuencias de ambas y comprender lo que eso implica para la vida humana. De esta manera sabremos escoger el camino que potencie nuestra existencia y no que la someta en el purgatorio de la oscuridad. Integridad deriva del adjetivo integer, que significa […]