Son ya semanas que siento una angustia matizada por una profunda tristeza de ver como los humanos estamos acabando con todo. Si bien los desastres no han dejado de suceder desde hace milenios, como que últimamente y debido a que el azote ya nos topó de manera masiva, ese sentimiento de asombro sobre lo que podemos hacer los humanos se ha acentuado. Las cosas se experimentan con más intensidad cuando nos topan la fibra más fina de la subsistencia. Lo que más me entristece es notar que estamos más perdidos que “pulga en perro de plástico”. No parecemos tener una […]