Los seres humanos vivimos entre el cielo y la tierra. Esto tiene mucho significado cuando consideramos que nuestra capacidad de conciencia nos permite ver al cielo, mirar la estrellas y sentirnos parte de un Universo dinámico y en movimiento. Ver al cielo nos recuerda que somos espíritu en esencia porque representa el infinito. Y la tierra representa nuestra materia, el lugar en el que vivimos con un cuerpo físico en un mundo que hemos creado, en el cual interactuamos y del que dependemos para nuestra subsistencia. Cuando entreviste a Shabda, un maestro sufi, una cosa que me quedó resonando es […]