Todo es energía, lo que vemos y lo que no vemos. Esta energía afecta todo lo que sucede en todo lado y a toda persona. Es la matriz de la existencia sutil y manifestada. El cosmos está en una constante danza, un constante movimiento que genera patrones, cambios, avances o retrocesos de la conciencia. Nosotros creemos tener la sartén por el mango pero también somos danzantes. Podría decir que somos títeres de la energía cósmica sin siquiera saberlo porque estamos muy ensimismados creyendo que todo lo que pensamos y sentimos es un indicador de lo que somos. Hay más cosas […]