Estamos viviendo en una etapa muy compleja, caótica, crítica y maravillosa. Mientras el ritmo de vida se acelera en las ciudades, se puede ir sintiendo una necesidad de aprender a priorizar las cosas pues ya no alcanza el tiempo para hacer todo lo que se podía hacer hasta hace unos 20 años y, encima más, tener tiempo para la pereza. Hay una cierta percepción unánime de que el tiempo está pasando cada vez más rápido. Esto puede ser consecuencia de lo que ha traído la tecnología al mantener, al planeta, informado en cuestión de segundos, pero también puede tener que […]