Tenemos una desesperación por ser amados y, sin embargo, muchos no pueden sentir amor por sí mismos. Ahí es cuando se vuelve un relajo esta búsqueda de amor. Como si quisiéramos tapar esas heridas de la falta de amor que hemos recibido y de la falta de amor que aprendimos a darnos. En las circunstancias en las que vivimos la mayoría el camino del amor no es sencillo pues necesitamos sanar las heridas y despertar la conciencia de amor en nosotros. Ahora, el amor más familiar es el amor del ego: «eres mía, eres mío», «te amo porque satisfaces mis necesidades». Seamos sinceros, lo que vemos en el otro y que nos atrae es un reflejo de nosotros mismos. Por eso, muchas veces no vemos esas partes que pueden no agradarnos de esa otra persona porque, entonces, empieza la decepción. En otras palabras, amar a otro por lo que es implica salirnos de nosotros y ver al otro en su estado natural. ¿Es posible? ¡Claro que sí! Sólo requiere un trabajo interno con uno mismo para reconocer como está uno equipado psicológicamente e ir liberando las estructuras mentales que nos impiden vernos y ver.

No es para nada fácil hacer este trabajito porque imagínate que tus creencias y todo este «formato» mental que tienes vive dentro de un cuadrado y solo conoce ese cuadrado. Ves la vida en función del cuadrado y todo lo que contiene. Ahora, imagina que éste es un cuadrado de un metro de diámetro dentro de un espacio redondo de mil metros de diámetro y que todo lo que está afuera de tu cuadrado es de mayor envergadura vibracional y de conciencia. Nos cuesta creer que puede haber un más allá que lo que conocemos a ratos porque se hace imposible abarcarlo todo pero, la verdad, mientras más abrimos la mente y tenemos menos limitaciones, más libres somos.  Entonces, como no resulta fácil encontrar una salida de ese cuadrado, para muchos asoma en la vida la Flama Divina. Este mágico ser es fácilmente confundido, justamente, por esa desesperación en la búsqueda del amor. Si bien es el ser que más nos podrá enseñar sobre la esencia del amor espiritual y trascendente, como no estamos mentalmente listos para vivir en la conciencia de ese nivel de amor, nos enganchamos con la Flama desde el amor eros o del ego y queremos, a todo dar, unirnos a esa persona. El impulso es válido, el motivo es el equivocado. Así pues, viene a nuestras vidas a romper nuestro cuadrado mental para que aprendamos a navegar en la magnitud del círculo (que por motivos del ejemplo lo hice chiquito). ¿Para qué? Primero, porque estamos en un cambio de era y necesitamos expandir nuestros horizontes mentales. Segundo, porque hacia donde nos toca ir es la cuarta dimensión de conciencia, relacionada con el cuarto chakra que se refiere a la experiencia del amor incondicional. El amor incondicional no tiene absolutamente nada que ver con el amor posesivo del ego. Este es un amor libre que da paz interior y que no se siente igual que el amor que conocemos, es más si habría que comparar, se podría decir que el amor incondicional no es un sentimiento sino un estado de conciencia sabia que reconoce la unión más allá de la dualidad.

El encuentro con la Flama Divina, entonces, es el camino para despertar ese nivel de amor. ¿Estas [email protected]? ¿Entiendes lo que implica? ¿Estás [email protected] a romperte en mil pedazos para salir de ese cuadrado? Entonces, [email protected] a este profundamente divino y terriblemente doloroso proceso.

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A propósito, existe un grupo de facebook dedicado al tema de almas gemelas y flamas divinas. Para ser parte del grupo solo necesitas contestar las dos preguntas que saltan el rato de la solicitud de ingreso.

Finalmente, si quieres tomarte el tiempo para profundizar en el tema puedes ver esta charla.