AGUSTIN + REGINA 0014No soy partidaria de celebrar fechas específicas porque considerarlo por un día como que no tiene mucho sentido. Por ejemplo, ¿de que sirve tener un día del medio ambiente cuando nuestras actividades y vida deberían funcionar alrededor del medio ambiente todos los días? Pero bueno, aunque sea un día se puede dar un poco más de consideración al tema. Hoy me desperté con una llamada de mi hermana, que está fuera del país, pidiéndome que le avise cuando esté con mamá para llamarla. Y entonces, me puse a pensar en las mamás que me rodean y su importancia en la vida de los niños. He visto madres muy pendientes de sus hijos, madres despreocupadas, madres sobreprotectoras y madres que estimulan la creatividad y capacidad de descubrimiento en los pequeños. He notado el efecto que ha tenido estas diferentes formas de ser madre en los niños cuando crecen y eso me ha llevado a considerar el papel tan importante que tiene un madre en la vida de los pequeños. Realmente, hay que tener vocación para ser una gran madre. Las mujeres tenemos el instinto maternal pero eso no nos hace mamagrandes madres a menos que lo desarrollemos. Finalmente, los hijos crecen aprendiendo el modelo ofrecido por los padres y en eso se convierten a menos que hagan procesos de concienciación y escojan, de todo lo aprendido, lo que realmente se aplica a la persona que son. Sí considero que hay que prepararse para ser mamá y papá. La mayoría son porque quisieron o porque les tocó, pero pocos son los que investigan y se preparan para saber cómo orientar a sus hijos. Con frecuencia los sienten como una pertenencia y eso los lleva a pensar, inconscientemente, que pueden hacer lo que quieran con ellos. Otra cosa es la responsabilidad que se adquiere y el deseo de educarlos como se cree que es lo mejor para ellos. Encontrar el equilibrio entre todos los puntos es una hazaña. Los niños son grandes maestros para los adultos pero no queremos verlo de esa manera porque parecería que se pierde la autoridad ante ellos. Los niños nos recuerdan muchas cosas que perdimos en el trayecto a nuestra edad adulta. Ser niño no es tan difícil como ser adulto y más difícil es ser mamá y papá.

Siempre recordaré todo lo que mamá padeció conmigo. Ella quería, obviamente, que sea tan femenina como ella y le goy mamiresulté todo lo contrario: machona, salvaje, traviesa, independiente, deportista, no soportaba las muñecas y me encantaban las pelotas de fútbol, volley, basket, tenis y hasta ping pong. Ella hacía sus esfuerzos por comprarme pantalones buenos, con forros internos porque la tela picaba, y yo me iba a jugar fútbol en la calle, con los mismos, para que se rompan y no tener que ponerme más. Le hice ver estrellas en ese sentido. Sufría y se desesperaba conmigo. Totalmente agua y aceite. Hasta mis 30 años insistió en comprarme faldas, zapatos y trajes para que tenga con que vestirme «bien» y yo terminaba regalando toda la vestimenta porque colgaba nueva en el closet. Me gusta vestir totalmente informal, blue jean y camiseta, licra y camiseta, zapatos birkenstock y ahora los crocs. Llegó a un punto en que entendió que no lograría conmigo lo que ella quería para mí. mamiAsí que empezó a regalarme ropa deportiva. Siempre fui más alta y gruesa que el promedio de chicas en este país, así que en la adolescencia me puso en dietas cada que pudo, sin mayores resultados porque era muy rebelde con este tema y aunque bajaba de peso, eventualmente, lo volvía a subir. En estos dos temas siempre chocamos y sí impactaron en mi crecimiento de varias formas. Pero, fuera de estas diferencias, he tenido la suerte de tener una madre excepcional. Ha estado conmigo en las buenas y en las malas, me ha dado amor a borbotones. Aunque no entienda mi mundo me ha acolitado en lo que he hecho, siempre ha estado presente en mis actividades, fue a los dos lanzamientos de mis libros, a escucharme cantar en el coro, a las presentaciones que hice cuando canté por primera vez en un cuarteto. Es 1un gran complemento para las actividades ineludibles para las que  no sirvo como comprar regalos para los familiares, tener detalles con personas que me han ayudado y cosas por el estilo. Hoy es el cumpleaños de mi cuñada y mamá me dio escogiendo el regalo porque realmente no tengo olfato para estas cosas y ella no tiene problema de atorarse en el maldito tráfico de Quito para hacerme un favor. Las pocas veces que organizo algo en mi casa ella me ayuda con la comida. Está presente con su amor y su ayuda todo el tiempo. ¡Es realmente una bendición! Esto ha hecho que cualquier resentimiento que yo le haya tenido por quererme moldear a su imagen y semejanza, sea superado. Ayer almorzamos juntas y me decía que hoy me vista bien para ir a celebrar el cumpleaños de mi cuñada. Hay cosas que no podrá controlar ni cambiar jamás, por más que le diga lo que le diga, siempre estará pendiente de mi imagen. La diferencia ahora es que no tengo que hacer lo que ella desea sino ser yo misma. Me he puesto a pensar cómo será mi vida cuando ella no esté y se me hace un gran nudo en la garganta. Solo sé que siempre la recordaré por todo lo maravilloso que me ha brindado, su calidad de tiempo, su amor, su presencia y, claro, la extrañaré mucho porque es una gran compañera y amiga. No voy a esperar que no esté para expresarle toda la gratitud que tengo hacia ella. Reconocer lo que ha sido me ha llevado a dedicarle el mayor tiempo que puedo de la mejor manera de cada momento. Aun ahora, cuando estoy dormida y por algo me siento mal, me escucho diciendo «mami, mami».

Ser mamá es una mega tarea. Mucho más que ser papá porque es el primer punto de referencia en todo. Admiro a quienes lo son y lo hacen con total presencia y conciencia. Es importante darse cuenta del  poderoso efecto que una madre tiene sobre la vida de sus hijos, sobre cómo serán de grandes y sobre cuál será su aporte a la sociedad. Si eres un mamá nueva, prepárate, investiga y lee para que puedas ser un apoyo para el desarrollo de ese bebé. Si eres mamá de adolescentes, aprovecha y aprende la paciencia. Si eres mamá de adultos, recuerda que nunca es tarde para hablar de cosas pendientes del pasado, para pedir perdón por cualquier error que causó impacto psicológico en el niño, nunca es tarde para potenciar la cercanía y el amor en este lazo.

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2 comentarios
  1. Soy extremadamente cariñosa,afectuosa,apoyadora y muuy comprensiva con mis hijos,tratando de compensar en ellos lo que a mi me hizo falta.creo que es muy importante el contacto fisico y ser todo oidos con los hijos es la unica manera de entenderlos y asi poderles demostrar que siempre podran contar con nosotras.

  2. Muy lindo artículo, transparente, auténtico y de corazón.
    Gracias por compartirTe!
    Un abrazo inmenso
    Susana

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