krishnamurtiPropongo este tema en vista de que, si bien el ser humano necesita adaptarse a su ambiente para sobrevivir, al hacerlo a un mundo «disfuncional» y enfermo, en todo sentido, y pensar que es lo normal no es más que síntoma de inconsciencia, desconexión con aspectos esenciales de nuestra existencia e ignorancia. Bien dijo Krishnamurti: «No es signo de buena salud el estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma.»  ¡Esta sólida frase lo dice todo! Es evidente que las cosas no andan bien, para el ser humano, en este Planeta. Estamos viviendo un gran desequilibrio mental, emocional y espiritual que se refleja en las diversas crisis mundiales. El comportamiento humano está sumergido en un tren de desolación y desconcierto totales y, a pesar de que hay lugares en que viven más en armonía, veamos las cosas en una balanza mundial. Las palabras tienen poco valor porque más sirven para manipular que para reflejar la verdad interior de cada persona. La mentira ha sido una herramienta permisiva. Lo vemos en los líderes del mundo tanto como en las personas cercanas. No podemos ni sabemos cómo manejar la verdad y vivimos mostrando máscaras engañosas a los demás. Tampoco sabemos cómo comunicarnos para resolver conflictos porque estamos a la defensiva o con ganas de atacar para imponer nuestro punto de vista. Comprender nuestra disfuncionalidad puede no resultar agradable pero, si queremos cambios, necesitamos ver las cosas tal y como son y, luego, buscar caminos para crear una nueva realidad, tan deseada por la mayoría. La humanidad está atrapada en el hábito y la costumbre masiva que ha creado para intercambiar y coexistir sobre la cual se edifica, constantemente, la desazón generalizada. Unas personas estarán mejor que otras pero existe una sensación, que se siente en el aire que respiramos, de inconformidad, incertidumbre, inestabilidad, inseguridad y tristeza. Se siente la necesidad de ego1cambiar porque hemos llegado al máximo de la «obsolescencia«. Las bases de esta realidad son tan fuertes que resulta muy difícil cambiar, pero no es imposible. Por siglos hemos venido cultivando un enfoque externo de la  vida, basado en los 5 sentidos con poca credibilidad del interior y sin una real cultivación interna que nos ayude a tener un sentido del yo más saludable. Hemos creado un mundo que rinde culto al dinero y al ego. Se nos ha ido la mano y ahora, cuando estamos tan sometidos a su dominio, nos empezamos a dar cuenta de su oscuridad y todo el daño que nos está haciendo. Estamos tan sumergidos en esta tormenta que no resulta fácil transformarnos para encontrar lo que estamos buscando: amor y felicidad. Por eso, necesitamos evaluar el efecto que ha tenido vivir hacia afuera y no hacia adentro o por lo menos en un equilibrio centrado entre los dos mundos. La vida de por si es muy misteriosa, aun así podemos notar las consecuencias de lo que sucede cuando hacemos una cosa u otra. El ambiente mundial general refleja la consecuencia de habernos enfocado en vivir hacia afuera. El índice de felicidad ha estado basado en quién tiene más y no quién se conoce mejor y hace con su vida lo que dicta su corazón. ¿En qué nos hemos equivocado? ¿En qué necesitamos cambiar? Al analizar el nivel de realización promedio del ser humano parecería que nos hemos equivocado en muchas cosas. Sin embargo, tengo la certeza de que los eventos responden a la energía de cada época y se edificó una realidad de acuerdo con las decisiones que se tomaron y se siguen tomando. Las eras tienen su tiempo y llega un momento en que ya no se puede sostener la crisis piggyrealidad de la plataforma que se ha creado y todo empieza a tambalear. Empezamos a recibir influencias de una nueva energía que nos va, sutilmente, dirigiendo hacia esa nueva realidad. Las transiciones son las épocas más intensas en nuestra historia porque exigen cambios radicales y de raíz. Son retos nuevos que implican la destrucción de estructuras obsoletas no solo en los sistemas (e.g.: político, económico, educativo, social y religioso) sino también en el interior del ser humano. Por eso es una tremenda transición. No podemos seguir haciendo y viviendo de la misma manera si queremos crear un nuevo mundo, ¿verdad? Si queremos vivir con amor, en paz, en armonía, encontrar felicidad y realización, muchas cosas necesitan cambiar empezando por la relación interior con uno mismo y por cómo hacemos las cosas. Si no tenemos contacto significativo con nuestro interior nuestra vida será un reflejo automatizado de la costumbre y los sistemas, de las expectativas y lo aprendido. 

Luego de muchos años de atender en el consultorio y escuchar tantas historias puedo decir que los problemas que tenemos, en las relaciones, derivan de no conocernos lo suficiente y de no haber aprendido a valorarnos, a reconocer nuestro potencial, de no saber discernir, de no celebrar las diferencias, de no reconocer que esencialmente somos iguales, de no encontrar las definiciones de las cosas en nuestro interior sino en libros o diccionarios. Existe una gran falta de coordinación entre lo que sostenemos en nuestros pensamientos, lo que sentimos internamente y como nos gestionconflictomanifestamos. Aprendemos las incoherencias de nuestros padres, de la sociedad, del mundo y aceptamos vivir en la misma frecuencia de incoherencia y autoengaño. Al no ser conscientes de nosotros mismos y del impacto que tenemos sobre los demás, reaccionamos impulsivamente movidos por lo que aprendimos y los ejemplos que recibimos. No confiamos en los demás porque vivimos una mentira colectiva, una mentira basada en las demandas del ego. Si somos sinceros y transparentes seremos atropellados por el sistema de pretensión y mentira que hemos creado. Entonces, la gente no solo que no se presenta como es sino que lo hace como necesita para ser aceptada, convenciéndose a sí misma de que lo que aparenta es su verdadera identidad. La identidad que sostenemos, en nuestra personalidad, es sólo el caparazón de lo que llevamos por dentro. Vivimos en el caparazón y no exploramos el interior que sostiene la energía esencial de nuestra existencia, una energía sutil, silenciosa, poderosa, amorosa y que para la mayoría está dormida.

relacion consciente2¿Queremos relaciones conscientes? Entonces, necesitamos despertar esa conciencia interior. ¿Se puede? ¡Claro que sí! Se empieza con el despertar de cada uno. No se puede tener una relación consciente con una persona inconsciente, eso sería caótico para los dos. Una relación consciente implica que los dos estén despiertos o despertando. Implica que las dos personas hayan trascendido una parte del dominio del ego que les permita ver con más claridad a la otra persona y que se pueda trabajar las diferencias con respeto, comunicación, apertura, espacio, consideración y comprensión del origen del pensamiento que lleva al conflicto. El despertar de cada uno inicia con el cuestionamiento tanto interno como del mundo que nos rodea. Necesitamos aprender a encontrar las respuestas en nuestro interior y dejar de depender de la razón de otros. Es verdad que muchas veces, por miedo sobretodo, no podemos ver internamente y, por eso, acudimos por ayuda. Está bien, si necesitamos ayuda, entonces, hay que buscarla. No pensemos que todo lo podemos hacer solos, lo importante es saber cuando buscar ayuda y cuando no. Con el tiempo y la práctica iremos necesitando menos la claridad de otra persona porque vamos logrando nuestra propia claridad. Cuando se está en una relación en la que las partes se han comprometido a trabajar internamente podremos ir descubriendo cosas que no imaginábamos posible como saber que se puede confiar, saber que se intercambia con la verdad y que nos daremos la oportunidad de manejar esa verdad. Poco a poco, mientras se sumen más y más personas a las relaciones conscientes (que no tienen que ser relaciones de pareja exclusivamente) la vibración colectiva irá cambiando. Tomará generaciones hacer el cambio para crear una nueva realidad colectiva. Esto necesita empezar con nosotros aquí y ahora. Por algo hemos relacion consciente1escogido venir en esta época de transición tan intensa y no es sólo para experimentar muchas cosas fuertes, emocionantes y difíciles, al mismo tiempo, sino para generar la semilla del cambio. Hacer que 7 billones de humanos hagan el trabajo interior que se necesita para despertar la conciencia es imposible porque cada ser está en su propio proceso, pero podemos influir en la creación de esa nueva realidad haciendo los cambios en nuestra vida. Estos cambios no son tan factibles en otras épocas porque el Planeta no recibe el mismo tipo de energía que incita al cambio radical porque se está gestando una nueva era. Pensemos de manera «fractal» y consideremos que el tiempo cósmico es como el tiempo en la Tierra, con sus cambios de estaciones. El cosmos tiene sus cambios de estaciones que se conocen como «cambios de era» y que generan un tipo de energía específica para esa era, tal y como lo hacen las estaciones. Estos cambios cósmicos afectan nuestra vida presente y las que están por venir. Entonces, venimos ahora para aprovechar la oportunidad de la transformación en las raíces de nuestra humanidad y para abrir el camino para nuestra energía espiritual. Las oportunidades, en el dial cósmico, son pocas y hay que aprovecharlas. El problema es estar dormidos y no darnos cuenta de lo que esta oportunidad realmente representa.

relacion consciente¿Tú deseas tener una relación consciente? Entonces, obsérvate a ti mismo, aprende a discernir cuando es que tu ego te gobierna y cuando no. Aprende a aceptar tus errores o equivocaciones con bondad y gentileza y lo mismo harás con los demás. Date oportunidad de aprender a no juzgar, a perdonar de corazón. Aprende a decir lo que te molesta sin ofender porque si ofendes recibirás lo mismo de regreso. Aprende a ver las cosas tal y como son y para eso necesitas estar [email protected] en ti para acceder a la intuición que te permitirá ver con más claridad. Hay que darse la oportunidad de experimentar el amor de otra manera, lo mismo la humildad, la integridad, la verdad. Comprender nuestras necesidades y discernir, discernir, discernir usando la inteligencia con la que hemos venido.

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9 comentarios
  1. Excelente,gracias

  2. Muchas gracias por ese bendito aporte a mi camino…este planeta necesita seres como tu…nosotros también…el camino es largo pero tu luz me hace más fácil …gracias…muchas gracias.

  3. Siempre me han llamado la atención estos temas, aprecio mucho lo hayas compartido con nosotros, nos ayuda a crecer mas en armonía con el Cosmos.

    Maravilloso!

  4. Excelente reflexión … Siento mucha felicidad leyendo este artículo … Me emociona que estemos haciendo el cambio a vivir a través de nuestro corazón …. Gracias 🙏

  5. Muy interesante artículo
    Un largo camino que recorrer
    Gracias

  6. Muy interesante información , digna de ser compartida , felicidades y gracias

  7. Gracias por la reflexión..muy acertada por cierto.
    Evidentemente el ser y estar conciente es un ejercicio nada sencillo y debe ser prácticado todos los días…Hace falta disciplina y autoconocimiento….es un largo camino…personalmente creo que a medida que avanzo en este camino…se me hace más laargo pero me mantengo firme 🙂

  8. Excelente reflexión, gracias es necesario mantenerse conectados con personas como ustedes para poder mantenernos conscientes.gracias

  9. Me parece interesante!!!

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