peaceNací el siglo pasado, en un década muy interesante. Por ejemplo, fue la década en la que se construyó el muro de Berlín, le sentenciaron con cadena perpetua a Nelson Mandela, salió la película The Sound of Music (La novicia rebelde), el musical Oliver, Valentina Tereshkova fue la primera mujer en viajar al espacio y Neil Armstrong fue el primero en dar un paso en la Luna. Se realizó el primer trasplante de corazón, nació el láser, surgieron los hippies y los movimientos anti-guerra, nacieron The Beatles y los mensajes de paz y amor se hicieron contundentes. Nació el New Age e inició con más fuerza la unión de oriente y occidente; surgió el show Hair con su famosa canción Age of Aquarius; se realizó el famoso festival de Woodstock, mataron a JF Kennedy, Malcolm X y Martin Luther King Jr. , Mao emprende la revolución cultural en China y fue la década de Mary Poppins y el Che Guevara. Una década llena de movimiento, no diferente de otras décadas en cuanto al movimiento sino al tipo de movimiento. Sí, una época de cambios muy importantes y no es la década en que nació la Era de Acuario, pero sí en la que se gestó. Fue como un renacimiento espiritual al que se tuvo que adaptar la humanidad de a poco.

5.1Siendo niña, quizás el tema de los Beatles, la llegada del hombre a la Luna, La Novicia Rebelde, Mary Poppins y Oliver Twist eran los eventos internacionales que más me impactaron. Recordemos que no era la época del internet ni la comunicación mundial como lo es ahora. En esa época Mary Poppins y Oliver demoraron años en llegar al Ecuador. Tuve una maravillosa niñez, rodeada de una linda familia, amigos de infancia que hasta ahora lo siguen siendo y una época en la que pasaba la mayor parte del tiempo, ya sea en el campo o en las calles del barrio, con los vecinos, jugando futbol, trepándome en los tapiales de las casas, viendo objetos inusuales en el cielo, estudiando apenas lo necesario y chupándome el dedo para concentrarme o para dormir. Los mejores momentos siempre fueron los que pasaba en la naturaleza. Cuando tendría unos 4 o 5 años, mi papá compró, con un amigo suyo, una finca a las afueras de la ciudad. El camino era empedrado y nos demorábamos como una hora en llegar. Crecí en la finca, buscando wishis wishis (así les llamábamos a los renacuajos 38antes de que se conviertan en sapos), observando los caminos de las hormigas, encontrando ratones, viendo la cría de cuyes, borregos, gallinas, patos, gansos, caballos, burros y demás animales que fueron parte de nuestro entorno. Había una laguna de patos y como no teníamos piscina, solíamos meternos en esa agua enlodada a jugar. Pasaba subida en los árboles, eran mi medio de transporte a otros planetas y otros mundos. Ensillábamos las verjas de palo de la foto a mano izquierda y jugábamos a los vaqueros. Cosechaba moras, mandarinas, aguacates. Aprendí sobre el campo, me asustaban las culebras y no me gustaban los mosquitos pero eso era intrascendente junto a la maravilla que me ofrecía la naturaleza. Dentro del grupo de amigos hay una familia que tenía una hacienda en otra región (Machachi) en la que mi mamá y papá pasaron su luna de miel y también íbamos con frecuencia allá. Un clima bien frío en que nos abrigábamos con grandes chimeneas y nos despertábamos a las 5h00 para ir al ordeño. Tomábamos la leche directamente de la teta de la vaca y luego a jugar. Mientras pasábamos en la finca, mamá y papá no se preocupaban mucho por nuestra ubicación, cuando era hora de comer solo salían a gritar: «a comer» y nosotros salíamos de cualquier lugar o aventura para ir a comer. Era simplemente maravilloso, no había contaminación, existía una comunidad, éramos amigos de los vecinos de fincas aledañas. Cuando queríamos vernos 6.1gritábamos de una finca a otra: «Ki o Ki», esa era nuestra insignia. Como sería de bajo el nivel de contaminación auditiva que nos podíamos escuchar hasta unos 2 kilómetros a la redonda. Y así realizábamos paseos, con los amigos vecinos, a la montaña (Ilaló) con la esperanza de que mamá nos haya preparado la famosa avena quaker que nos nutría y refrescaba. No se conocía la palabra «estrés» y el tiempo pasaba mucho más lento cosa que podíamos disfrutar desde un amanecer hasta un atardecer. Nos encantaba reunirnos a escuchar las historias de nuestros padres y sus amigos, que se reunían a menudo, alrededor de una chimenea prendida. Cómo sería el encanto que luego repetimos algunas de sus travesuras. Todo era más sencillo, más tranquilo y mucho más verde. Jamás se pensaba en cortar un árbol a menos que se cayera por si sólo o se esté torciendo y sea una amenaza. No se pensaba en apagar luces porque no había escasez ni se pensaba en los miles de millones de habitantes del Planeta ni las emergencias de cambios climáticos o extinción de especies. A pesar de todas las guerras que seguían habiendo, parecíamos ser animales bonachones sin deseo de dañar. Pero eso era, seguramente, porque éramos niños, en esas épocas, y la mayor parte de niños que son amados por sus padres, no suelen tener esa predisposición malévola o sentirse a gusto haciendo daño. Caray, ¿por qué me hice adulta? ¿Qué pasó con Peter Pan y su eterna niñez? No estoy segura si el mundo de ahora no me agrada porque lo veo con ojos de una persona adulta o si me desagrada porque, realmente, es un desastre todo lo que hemos creado y todo lo que estamos destrozando. Entonces, en esta edad regreso a ver a mis sobrinos pequeños. Julián tiene 3 años, vive en el campo, no con las mismas bondades de libertad con las que yo crecí, pero julianrelativamente libre. Él disfruta cada momento de sus juegos infantiles al aire libre, de tener un columpio en el Arupo, de salir a cosechar miel conmigo, de andar descalzo por todo el césped y de tener su casita de juegos. Disfruta de cosechar moras  y mandarinas y de comérselas ese instante. No carga con la violencia de los humanos, la destrucción de los recursos naturales ni la ignorancia de los gobernantes. El vive su presente y ya. Como quisiera volver a ese punto en que podía disfrutar así sea de un metro cuadrado de césped sin pensar en que pronto ya no habrá ni ese metro cuadrado de césped. Es que es abrumador ver lo que sucede en nombre del desarrollo. Los humanos somos unos demoledores, los más grandes depredadores, destructores y también edificadores. Sí, tenemos muchas cosas maravillosas, nuestro potencial espiritual, de bondad, compasión y amor es gigantesco, pero si hacemos un balance general, de la humanidad en el planeta, parecería que pesa más el lado oscuro que el lado de luz.

crisis-del-agua-1No es que quiero ser pesimista y enfocarme en las cosas feas, exclusivamente. Mi intención es más bien ser un canal para medir el sentir promedio de los humanos adultos, accediendo a la energía del inconsciente colectivo, no solo a través de mis filtros de percepción, que están lejos de ser una medida precisa, sino también a través del pensar y la expresión verbal de personas alrededor del Planeta. Si, en este momento, consulto a personas de España como ven la situación del Planeta, seguramente, su apreciación será muy oscura. En USA, a pesar de la crisis, la gente empieza a sentir que se está levantando nuevamente y, posiblemente, ya se estén preguntando con más fuerza cuál es el sentido de las guerras en las que han participado. En muchos países latinoamericanos nos sentimos sofocados por los regímenes de turno y sus hipócritas políticas de mandato. Quizás todavía exista algún ser tipo Robinson Crusoe que viva feliz en su isla sin contacto con otros humanos, libre de impuestos, horarios, trabajo y necesidades económicas pero, obviamente, sería la excepción. El sentir, generalizado, de acuerdo a lo que he observado de los comentarios de personas en el facebook y otros medios sociales es que las cosas no andan bien. Se necesita un cambio de raíz. Nos estamos enfrentando a cosas que no podemos controlar fácilmente como el cambio climático, el nivel de CO2 generado por la humanidad, la tala de bosques indiscriminada, el consumo excesivo de cosas materiales, la ambición desmedida y tantas otras cosas que podría seguir mencionando.

lovelock-LST065612Hoy realicé una entrevista a Carlos Quiróz sobre Desarrollo Sustentable que estuvo, realmente, sumamente interesante. Un par de cosas que resaltaron para mi de lo que dijo fue sobre esta hipótesis Gaia de James Lovelock en que plantea algo evidente y es que el Planeta es un ser vivo y que la biósfera es una entidad auto-regulatoria que tiene la capacidad para mantener al planeta saludable por medio del control químico y físico del ambiente. Esto es algo que tiene tanta lógica puesto que, al ser un ser vivo, tiene un proceso de reconocer lo que necesita para su propia subsistencia. Carlos explicaba la importancia que tienen los ecosistemas y las millones de especies que cumplen una función reguladora y de equilibrio para que la vida se mantenga en nuestro maravilloso Planeta. Y, ¿qué está haciendo el ser humano? Pues, lo sabemos: lo está destruyendo todo. Nosotros no parecemos ser un aspecto autóctono de Planeta, parecemos importados de otro lugar del cosmos porque, para empezar, la mayoría no nos sentimos parte de la Naturaleza. Los humanos, generalmente, nos sentimos superiores a todo en el Planeta y hemos creado formas de pertenencia que nos hace sentir que la Tierra nos pertenece, no que nosotros pertenecemos a ella. No tenemos humildad y, por eso, estamos arrasando con todo. Y si te pones a ver, no me estoy refiriendo únicamente a aquellos que tu y yo vemos como «los malos» que matan animales o destruyen recursos naturales. Me refiero a ti y a mí, a todos los humanos que nutrimos estos sistemas que potencian la destrucción del Planeta. Durante la entrevista notábamos que, los humanos, hemos buscado crear cambios cuando nos encontramos en crisis. Qué especie tan rara somos. Esperamos hacernos pedazos para recién despertar. Necesitamos evaluarnos, mirarnos al espejo sin el encantamiento de todo lo que hemos aprendido sobre lo que somos. Necesitamos vernos objetivamente y de lejos. Solo puedo imaginarme todo lo que habrá sido la primera vez que los astronautas regresaron a ver al Planeta Tierra para darse cuenta de que, viendo desde allá arriba, todo lo que ha creado el ser humano es una gran ilusión. Desde allá no se ven las fronteras, no se ven las pertenencias. Los humanos no somos gran cosa desde allá arriba, mientras aquí abajo nos sentimos los reyes. Ese mismo impacto de ver la Tierra por primera vez desde afuera es lo que necesitamos hacer todos nosotros. Vernos objetivamente y darnos cuenta del impacto que tenemos sobre el Planeta que es, finalmente, el que generosamente nos permite vivir, existir y crecer. En tal caso, si esta hipótesis de Gaia es correcta, será el Planeta el que determine el punto en que necesita sacudirse para destruir todo lo que nosotros hemos edificado.

Me he parado a observar cómo, en nombre del desarrollo, estamos destrozando todo nuestro entorno. Es entendible que busquemos el desarrollo, está en nuestra naturaleza, pero la forma en que lo hacemos es el problema. En Europa puede haber otro nivel de conciencia gracias a que no les queda muchos espacios verdes y eso les ha llevado a despertar y buscar soluciones. Los países latinoamericanos no tienen políticas responsables con el medio ambiente excepto quizás Costa Rica, que parece estar más avanzado en leyes de protección del medio ambiente. El mayor problema detrás de todo este desarrollo es el valor del dinero. El ser humano, desbocado por su ambición, hace lo que sea por obtener el mayor rédito económico con una visión totalmente miope incapaz de considerar una realidad integrada. Estamos fritos si no ampliamos nuestra visión y salimos de nuestro egocentrismo. El problema mayor somos tu y yo que no estamos dispuestos a realizar cambios que nos saquen de nuestra comodidad. Y es que, en verdad, los grandes cambios no van a venir de los gobiernos o entidades de poder sino de la fuerza que salga de cada uno de nosotros por retomar el poder de la conciencia. Si nosotros no exigimos, si no cambiamos la visión de ser los sometidos por los gobiernos a ser los que sometemos a estas fuerzas de poder para que realmente sirvan al pueblo, realmente vamos a terminar hechos papilla, más de lo que ya estamos hoy por hoy.

xboxEs realmente increíble lo fácil que podemos caer en el hipnotismo social. Parecemos zoombies y no hay mucho que podamos hacer en ese estado excepto darnos cuenta, sacudirnos y despertar. ¿Qué pasó con los conceptos de comunidad? ¿Qué cambió la unión de nuestro vecindario campesino? Cuando era niña crecí jugando en las calles del barrio con los vecinos, nos conocíamos entre todos. Ahora no tengo la menor idea de quién es mi vecino. ¿Qué sucedió? Algo que es evidente es que mientras más crece una ciudad, más impersonal se vuelve. En el barrio de nuestros vecinos de la finca ya nadie se conoce ni se visita. Ahora hay carros y hasta una carretera que dividirá el vecindario. Los vecinos del otro lado de la montaña suelen ser inconsecuentes y, en vez de farrear con los parlantes adentro de sus casas, los sacan apuntando hacia afuera para que escuche todo el barrio y no les importa molestar y generar contaminación auditiva. Hemos perdido toda noción de convivencia. Mis sobrino de 15 años prefiere los juegos virtuales del X box que salir a caminar por la finca. Mis sobrinos citadinos jamás han salido a jugar con los vecinos en las calles porque la inseguridad y la impersonalidad del barrio no lo permiten. Sí, es inevitable, todo cambia. Ahora las nuevas generaciones se están preparando para vivir un mundo que mezclará la realidad virtual con la que conocemos como realidad. El mundo se sigue encementando y, en unas cuantas décadas más el color verde muy posiblemente deje de existir en la naturaleza. ¿Llegaremos al mundo que vemos en el anime Wall-e? ¿Qué terrible sería? ¿Sólo de pensarlo se me encoge el corazón? Entonces, si de algo puede servir haber visto Wall-e, es para prevenir. Y, ¿cómo se previene? La única manera es cambiando, tomando conciencia y actuando. Empezar conmigo. Les puedo contar algunas cosas que he cambiado en mi vida y mi entorno, algunas que no agradan a los demás, pero que lo he hecho convencida  y me tomó tiempo adaptarme pero después vi que funcionaba y no ha sido tan terrible como lo pintaban.

1) En el Spa calentamos la piscina y las duchas con planchas solares. Me tuve que endeudar, pero esto no era negociable, lo tenía que hacer.

2) Invertí en focos LED que son algo más caros pero no solo que ahorran sino que duran mucho más y son más bondadosos con el ambiente.

3) Hago campañas constantes con las personas que visitan el Spa para que dejen apagando las luces y esto ha sido un martirio porque muchas personas no parecen estar interesadas en participar, pero insisto con el deseo de que lo entiendan algún rato.

4) No me baño todos los días. Me encanta el agua. Tenía la costumbre de bañarme  todos los días y, a veces, hasta dos veces por día. Me lavaba el pelo todos los días con dos enjuagues de shampoo. Ahora, me baño cuando necesito  y, cuando me lavo el pelo, solo uso un enjuague de shampoo y entendí el concepto de limpieza de otra manera. Trato de conseguir los productos más bondadosos con la naturaleza.

5) Adquiero la mayor cantidad de productos orgánicos posibles. Leo con más frecuencia las etiquetas de los productos y si no me satisface la información no los compro.

6) Intenté tener un pequeño huerto en el jardín de Serenidad pero lo hice en época de lluvia y se inundó así que sembré unos árboles de cedrón en macetas y ofrecemos té de hierbas naturales de nuestra jardín a los clientes. Mi deseo es retomar lo del huerto próximamente.

7) Me informo con frecuencia de cosas que puedo hacer para mejorar mi participación en el cambio. A veces me dejo llevar por la costumbre y no me doy cuenta de que eso está generando un impacto negativo.

8) Trato de usar el carro lo estrictamente necesario y planificamos las salidas organizadas en la medida de lo posible.

9) Hago lo más posible para practicar lo que pregono tras hacer un proceso de mi propio despertar y comprensión sobre los asuntos que son mi prioridad. Y comparto lo que aprendo con mis colegas de trabajo, amigos y familiares que demuestren algún interés en estos temas.

10) Hago reciclaje, uso impresión en papel lo menos posible y me estoy enseñando a salir de la rueda del consumismo, tratando de no generar basura tecnológica ni comprando cosas innecesarias. Era una compradora compulsiva de cosas tecnológicas, cada dos años cambiábamos el ordenador de la radio. Ahora ya va nuestro ordenador por el cuarto año, hemos cambiado los repuestos que se han dañado pero no por un repuesto cambiamos todo el ordenador.

Hay muchas cosas más que he incluido en mi vida que van de acuerdo con los procesos de concienciación y del aporte que puedo realizar pero creo que estos 10 temas son un punto de partida. Lo más importante es que cada uno de nosotros investigue. Hay muchos documentales que pueden revisar en youtube que nos dan pautas. Por ejemplo:

Food Matters

Food Inc.

Beautiful truth

Thrive

Home

Y, más bien sugiero que nos sigan en el facebook https://www.facebook.com/goypazr , pues ahí subimos constantemente mensajes, videos e información con los temas que presentamos y es mejor que generar una larga lista aquí.

Me siento muy afectada de ver el diario destrozo de los recursos naturales y sé que debo seguir haciendo lo que mejor pueda convirtiéndome, al mismo tiempo, en un ser impersonal que hace lo que puede y aprende a vivir el aquí y el ahora como el niño de 3 años.
Este documental me lo recomendó Renato y se relaciona con algunas cosas mencionadas aquí. Gracias por tomarte el tiempo para leer tremenda largura de artículo. Por favor, compártelo y suscríbete para recibir notificación de próximas publicaciones. Deja tus comentarios o preguntas en el espacio dedicado. Saludos

2 comentarios
  1. Hola Goy, que lindo artículo, he disfrutado esas reminicensias de infancia y juventud. Yo también crecí en un ambiente muy similar de campo, hacienda y amigos de barrio, a pasar de que soy bastante mayor a ti. El tiempo transcurría tan despacio y luego las transformaciones también eran lentas que dos décadas no son nada en costumbres y valores.

    Sí, estamos acabando con todo!! El ser humano es el peor depredador de la naruraleza y el consumismo y la tecnología aportan tremendamente a la contaminación y destruccion! Realmente es angustioso ver lo que sucede.

    Si cada uno de nosotros tomaramos la responsabilidad de cuidar el agua, de reciclar, de consumir menos concientizando que mucho de lo que tenemos no lo necesitamos, de no contaminar con el uso innecesario del automóvil inclusive no pitar para no contaminar con el ruido, en fin una serie de cosas sencillas que serían de gran utilidad y beneficio para nuestra querida naturaleza .

    Tus artículos son muy buenos y de gran ayuda para hacer reflexiones muy importantes para nuestro diario vivir.

    Besos,

    Isabela

  2. Me encanta como escribes te sigo la pista desde hace 15 a 16 años cuando hiciste radio estoy tratando como tu hacer lo que predico hay unos temas que me resultan un poco difíciles por la comodidad pero lucho notar ello espero progresar con el tiempo, este artículo me estímulo bastante y me hizo recordar esa niñez plácida y limpia. Un abrazo Goy

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