¿Te has puesto a observar con detenimiento el proceso por el que surge la frustración y cómo te afecta? Pocas serán las personas que jamás hayan pasado por alguna frustración y vaya que puede dejar un sabor muy amargo que nos llena de inconformidad. Según Wikipedia, “la frustración es una respuesta emocional común a la oposición relacionada con la ira y la decepción, que surge de la percepción de resistencia al cumplimiento de la voluntad individual.” Es una definición muy puntual y clara. En vista de que está directamente relacionada con la ira, la frustración continua o la misma ira, mal manejada, afectan al hígado y la vesícula según los principios de la medicina oriental y lo he podido ver, claramente, en muchos casos que he tratado. Este es un sentimiento que es parte de nuestra experiencia humana que se presenta para enseñarnos la aceptación.

Qué frustrante es algo cuando no sale como deseamos, cuando no es como queremos. Nos podemos quedar dando mil vueltas en la cabeza sobre lo que falló, sobre por qué no recibimos lo que deseamos hasta sentirnos muy mal. Pero, ¿realmente habrá algo que la frustración nos quiera enseñar? Justamente ayer en un momento de contemplación pude ver que el propósito de la frustración es enseñarnos la aceptación. Seguro que puede ofrecer otras enseñanzas sino que ésta fue la más clara durante ese lapso de contemplación. Lo que se vuelve difícil es justamente aceptar las cosas como son. Aún si uno puede sentir que no son como se presentan, que hay una verdad más profunda que no se está considerando, cuando surge la frustración lo que hay que aplicar es el antídoto de la aceptación y entonces todos esos sentimientos que crecen alrededor de la frustración se desvanecen y se puede lograr un estado de tranquilidad interna y liberación. Una pregunta importante que hacer cuando se siente esa frustración es: ¿qué tipo de expectativa he tenido sobre esto? Generalmente, cuando no se cumple la expectativa nos sentimos mal. Y ahí es cuando hay que recordar que no podemos cambiar a nadie más que a nosotros mismos y esta es una oportunidad para lograr una transformación interior.

¿Cómo lograr la aceptación? Esta es la parte más complicada. La frustración puede surgir inmediatamente pero, en cambio, la aceptación requiere que se la trabaje. Y claro, como todo lo bueno, se logra con un proceso de apertura y concienciación, paciencia y gentileza con uno mismo. Inclusive el amor requiere este tipo de trabajo interior, pues aunque nuestro encuentro inicial con una persona que nos atrae es misterioso e instintivo, lograr el amor requiere un proceso de conocimiento mutuo hasta rendirse a su fuerza, la misma que tiene muchos niveles. La siguiente pregunta puede ser: ¿y cómo trabajo esto? Creo que puedo responder con un ejemplo. Digamos que te topas con una gran roca de la cuál tienes que esculpir un diseño de tu predilección. ¿Cómo lo harías? Hay muchas opciones de cómo hacerlo, ¿verdad? Unas personas posiblemente se sienten frente a la roca por un tiempo hasta poder visualizar lo que desean tallar. Otras se comunicarán con la roca para extraer, intuitivamente, la imagen que pueden lograr con la roca. Luego, cuando te sientas [email protected] tomarás las herramientas que necesitas para ir “puliendo” la roca. Te demorarás el tiempo proporcional al que inviertas en esta obra. Así mismo sucede con el proceso interno. Muchos caminos, muchas opciones, unos caminos más largos que otros. Todo depende cómo escojas hacerlo. Aprender algo como la aceptación puede tomar una vida o más. Cada situación que se presenta que nos saca de casillas, nos frustra, nos enfurece y así sucesivamente, es una oportunidad para irnos puliendo y, luego del tiempo necesario, de pronto podrás notar una sensación totalmente diferente en tus reacciones y podrás respirar con tranquilidad.

Aceptación no necesariamente es conformismo. Hay aspectos que las diferencian y aspectos que las asemejan. Considero que el conformismo no implica una visión más amplia de una situación. En cambio, llegar a la aceptación implica que, a través de ese trabajo interior, aprendes a ver las cosas desde una perspectiva más amplia y elevada. El conformismo no cuestiona, la aceptación lo hace hasta romper la limitación y hasta trascender los sentimientos de frustración que acompañan la experiencia. Así que no olvides de pulirte a ti [email protected] La obra que puedes lograr será tan maravillosa como tú desees y el tiempo que inviertas en ella.

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